En las últimas semanas se ha venido divulgando en internet - y otros medios escritos - un texto en donde se hace alusión al denominado "Tercer secreto del mensaje de la virgen de Fátima". Dicho material hace un “análisis profundo” acerca de la emisión de lo que engloba el significado terrorífico de este mensaje, dándonos pautas exactas para prevenir lo que sería una catástrofe inminente para nuestro mundo, acompañada de cataclismos, 8 horas de oscuridad y la ira plena de Dios contra un pueblo pecador y reacio a cumplir su palabra (cabe mencionar que todo esto sucedería 10 minutos antes de llegada la media noche; citando textualmente al mismo).
Indagando en internet encontré un comunicado oficial del Vaticano en donde se desmiente rotundamente este denominado Tercer secreto y hace un pronunciamiento de lo que en realidad transmite esta tercera parte del mensaje entregado por la Virgen de Fátima, que de secreto no tiene mucho y que es totalmente alejado de lo que este texto lleno de acontecimientos siniestros nos profetiza.
A mi bandeja de messenger y en conversaciones con amigos y familiares, sentía una atmósfera de curiosidad y miedo con respecto a esta noticia divulgada de manera masiva. Todo esto me ha llevado a una incomodidad, preocupación e indignación; pues llevo cinco años trabajando en el área psicológica enfocada al campo educativo y no había podido palpar con tanta claridad la forma irresponsable con la cuál en nuestra actual sociedad se vierte información alarmista, sin escrúpulos y sin ninguna consideración de buscar una fuente fiable de la misma.
Peor aún es recibir un mail (a forma de cadena o personalizado) en el cuál te dejan con el corazón en la mano luego de leer las barbaridades que podrían ocurrir, sin el más mínimo respeto por saber si este correo pueda ser leído y/o retransmitido a niños o adolescentes, quienes son más vulnerables y prestos a generar un trauma que trunque el normal desarrollo de sus procesos psicosociales.
Se hace necesario entonces, buscar una estrategia que proteja de forma adecuada nuestra salud mental y la de los que nos rodean; pues no se puede jugar tan fácilmente con información sin tener fuentes fiables y tomando en cuenta los acontecimientos naturales que hoy por hoy se suscitan en nuestro mundo.
Hacer conciencia de prevención en desastres naturales y tener valores religiosos, son dos puntos sumamente importantes a tomar en nuestra formación personal y ciudadana, pero estos no nos debe llevar a extremos de la obediencia y toma de conciencia inducida por el miedo, pues podemos generar heridas irreversibles en la psique de aquellos que son más susceptibles a este tipo de mensajes.
Un poco más de responsabilidad e indagación es lo que pido encarecidamente al momento de enviar un mensaje, pues alarmar a una sociedad de por si estresada y vapuleada por diferentes aspectos, solo generaría una desesperanza que podría llevarnos en casos extremos a una pandemia innecesaria de la cual todos seríamos cómplices al no hacer nada. Conciencia y responsabilidad por favor.
Saludos y bendiciones.
Cito el manifiesto oficial del Vaticano:
http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20000626_message-fatima_sp.html


No hay comentarios:
Publicar un comentario