
Se dice que el hijo único Muchos son los tópicos que pesan sobre la idea de tener un hijo único: será un mimado, mandón, consentido, etc. Pero en realidad la experiencia del hijo único tiene sus riesgos y sus ventajas, y su evolución, como la de cualquier otro niño, depende de la educación que le demos nosotros, los padres. Y son los padres los que debemos vigilar el no exagerar algunos comportamientos o algunas reacciones para evitar esas actitudes tópicas que, erróneamente, se han asociado al hijo único. El riesgo más común es que esa atención exclusiva que podemos prestarle a nuestro hijo se transforme en una actitud sobreprotectora. Hay muchas maneras de evitarlo.
Hoy en día el hijo único ha dejado de ser en muchos casos el niño mimado para convertirse en un niño independiente, donde no tiene que competir con el cariño de mamá o de papá, ni estar en constante competencia para ver quien sobresale mas como hijo.
La mayoría de lo casos el hijo único se da sobre todo en la forma de cómo ha sido criado, porque no hay necesidad de ser hijo único para ser mimado engreído, quitando un poco el estigma de que el hijo único tiene que ser necesariamente mal educado.
Interna: Giovana Vidal Montoya
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